martes, 15 de marzo de 2011

anillo
Trece meses atrás sucedió esto.
Mis padres cumplían sus bodas de rubí y quisieron festejarlo con una misa en una iglesia chiquita cerca de casa.
Yo esperaba a alguien que era importante en la puerta del templo.
Minutos antes de que empiece la celebración en si, llego ella.
No se el porque, pero me salio de adentro de regalarte un anillo.
Un anillo que si uno lo viese parecía insignificante pero  para uno tenia mucha importancia.
No se lo di en la mano, se lo puse.
Note un leve rubor y sabia el porque, muchas veces uno hace acciones esperando reacciones. Quería ver la cara que pondrías cuando llegara el momento.
La reunión paso sin mayores sobresaltos.
Pero cuando el noviazgo ya casi llegaba a su fin, y ambos lo intuimos, ese anillo lo perdiste.
Siempre me decías además, yo para tener sexo con alguien debo amarlo, no me sale el sexo porque si.
Cuando recién nos habíamos separado subiste una foto  de tus vacaciones con alguien abrazándote en el perfil de FB.
Te mande un mal, de onda, deseando un buen cumpleaños y que me parecía raro que subieras una foto con alguien. En los 13 meses de noviazgo nunca subiste una foto de nosotros dos.
Me dijiste que nada que ver, que era solo un amigo.
Hoy leí varios blogs a la tarde, necesitaba relajarme del insomnio que tenia de la noche anterior.
Y descubrir en uno que había varias similitudes con el año pasado me hizo llamar la atención.
Leer que me tomabas de imbécil, que todas las cosas buenas que me habías dicho no lo habías siquiera comentado sutilmente.
Descubrir que si, que algo había pasado.
Que habías tenido sexo y también que escribiste que sentías que algo lo amabas. De hecho el pasarte a la cama de el cuando había dejado el hostal es síntoma de enamorada perdida.
Me sentí pésimo, no por el sexo, SINO porque me mentías una y otra vez.
No podrías haber ido de frente?
Ya no me amabas pero, tanto mal te hice.
En que quedo esa frase que me decías siempre “Nunca nadie me amo tanto como vos y me hizo sentir tan maravillosamente mujer”.
Por que siempre buscas a alguien que te puede hacer daño o que no vas a ver mas?
Siempre me termino replanteando en que falle y nunca tengo una respuesta.
Hoy borre los últimos rastros tuyos, me van a decir que fue lo mejor que hice.
Pero para mi fue terrible, no puedo creer que en algún momento pensamos en casarnos y “tener la maravillosa familia que estábamos formando”.
Trevanian en su libro Shibumi cuenta que en oriente es muy común un masaje que se hace con el filo de un cuchillo.
Hoy volví a hacerme ese masaje.
Hoy jugué otra vez con un cuchillo.
Las venas se las corta cualquier bobo que no sabe.
Hace un efecto mas rápido si cortas  en los muslos una arteria.
Pero al cortar nada paso, donde debería salir un liquido viscoso solo salio una arenilla. Comprendí que me paso lo peor que le puede pasar a alguien. 
Quedarse seco de alma.

Es meramente un cuento, no trasladarlo a la vida real. El autor promete no jugar con cuchillos... otra vez.

1 comentario:

  1. Me dio escalofrios!! pense que te habia pasado a ti...
    Al final me quede mas tranquila que solo sea un cuento... uff...

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