miércoles, 4 de mayo de 2011

Gotas de sal





Lagrimas saladas que recorren la dermis.
Gotean sin control, sin prisa pero sin pausa.
Ondean en una dermis reseca por años de soles agresivos queriendo dejar su marca de yerra.
Iris cansinos de tantos insomnios, de tantas lunas malditas, de ver impávido tantas estrellas viajeras.
Amores no correspondidos y de afectos que con el correr del tiempo se vuelven extraños.
De voces que se van apagando o se van perdiendo en los recuerdos.
De roces pluscuamperfectos que dejan de sentirse, vellos que se erectan por ese roce que ya no lo percibe.
Pero que lo extraña.
De un cuerpo que a fuerza de sexo y amor se acoplaba perfecto.
De fines de semana desnudos en sabanas revueltas y tazas de te o café, discutiendo si la vida podía ser mejor que ello.
De eso lloro.
De eso, recuerdo.

2 comentarios:

  1. No siempre uno sabe del perfecto acople de los cuerpos. Cuando se sabe, mal hace uno en seguir buscando esa perfección.
    Mónica suele decirme que me de por feliz, hay quienes nunca lo encuentran.

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  2. me encanto,y aun sabiendo el final posible de la historia, apostaria mis visceras asentirlo, a vivirlo, y aunn en este tiempo, reconozco q lagrimas he dejado miles en la almohada, y seguramente dejaré otras, perooo, solo elq lovivio lo sabe, y vale la pena vivirlo

    LEvi realmetne me gusto!!!! espero encontrarte siempre.Tren de besitos

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